Oftalmopatia de Graves: Rehabilitación Quirúrgica del Paciente

Existen 3 tratamientos disponibles para la rehabilitación quirúrgica del paciente:

  • la cirugía de párpados
  • la cirugía de estrabismo
  • la descompresión orbitaria

Si un paciente presenta una Oftalmopatía de suficiente severidad para necesitar todos los tratamientos, es importante establecer un orden de los mismos, debido a que las infrecuentes complicaciones que presenta cada uno, pueden afectar al otro.

Por eso, el primer tratamiento que debe recibir el paciente que tiene Oftalmopatía de Graves, si así lo necesita, es la descompresión orbitaria.

La descompresión orbitaria consiste en modificar los huesos de la órbita de tal manera de generar más espacio para que los ojos puedan retroceder.

Esto es una cirugía que se realiza con anestesia general y es de carácter ambulatorio debido a que la mayor parte de los pacientes no necesitan quedar internados en el hospital, tiene pocos efectos adversos, y es extremadamente eficaz en lograr el retroceso del ojo.

Dentro de sus efectos adversos existe la visión doble causada por la cirugía. La visión doble tiene una incidencia mayor en pacientes cuyos movimientos de ojos antes de la operación, están severamente afectados.

Aquellos pacientes cuyos movimientos oculares son normales antes de la operación, presentan entre un 5 y 10% de posibilidades de tener visión doble después de la cirugía, por eso es que esta es la primer cirugía que debe realizarse.

Como segundo paso en la rehabilitación, si el paciente así lo requiere, se puede realizar la cirugía de estrabismo para corregir las desviaciones, tanto en el plano horizontal como vertical, y quitar así la visión doble que puede estar originada en esta enfermedad.

Y como último paso en la rehabilitación, puede ser realizada la cirugía sobre los párpados.

La más frecuente cirugía que se realiza es la cirugía de la retracción palpebral por la cual los párpados se descienden a una posición normal. De esa manera el paciente presenta una visión normal y un adecuado cierre de los ojos impidiendo la desecación corneal nocturna.

Esta cirugía se realiza bajo anestesia local y requiere la colaboración del paciente para lograr ajustar los párpados a una altura lo más exacta posible.

También puede corregirse la retracción de los párpados inferiores en el caso de que estos estén descendidos.

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